Este tipo de interno se utiliza habitualmente para separar una mezcla de dos líquidos inmiscibles, aprovechando las diferentes densidades de ambas fases. Se emplea con frecuencia en muchos separadores trifásicos, en los que el flujo está compuesto por una fase gaseosa, una fase líquida pesada (por ejemplo, agua) y una fase líquida ligera (por ejemplo, aceite).

El paquete lamelar está compuesto por canales formados entre placas paralelas largas, dispuestas con un ángulo fijo. Al atravesar estos canales a una velocidad adecuada, es posible obtener la separación de la fase ligera de la fase pesada. A la salida del paquete, el líquido ligero se encuentra por encima de la fase pesada y puede separarse mediante un vertedero (véase el esquema anterior).

Ventajas

En comparación con un separador por gravedad convencional, las principales ventajas son:

  • Separación de gotas más pequeñas, con una mayor eficiencia del proceso de separación.
  • Reducción de las dimensiones del recipiente, ya que la separación se obtiene en un espacio menor.
  • Reducción del tiempo de permanencia en el recipiente, con un aumento significativo de la producción.

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